El éxito que está cosechando la estrategia diseñada por
Marvel de interconectar las películas de sus personajes, tal y como sucede también en sus comic-books, está empezando a suscitar cierta envidia (espero que sana) en
DC, su eterno competidor, y por extensión, en su casa madre,
Warner Bros. (es lo que tienen las megacorporaciones).
Y es que no hay más que comparar los planes cinematográficos basados en propiedades de Marvel y DC para darse cuenta de que algo falla en las posibles franquicias de estos últimos, que se salvan únicamente de la quema por
El Caballero Oscuro, la cinta más esperada de este verano con diferencia (la
secuela de Superman languidece mes tras mes y del
proyecto de la JLA, mejor ni hablar).
Si atendemos a los proyectos que han desarrollado, ummm, digamos en los últimos diez años, tal parece que el universo DC únicamente se reduce a
Constantine,
Superman o
Batman cuando en realidad está poblado por tantos o más personajes que el de
La Casa de las Ideas, muchos de elllos, además, fácilmente transportables a la gran pantalla.
Para intentar reconducir esta penosa situación, Jeff Robinov y Kevin McCormick (los mandamases del estudio) se han reunido en las últimas semanas con directivos y creativos de DC (
Jim Lee entre ellos). La idea no es sólo establecer una posible agenda de lanzamientos sino también buscar una interconexión entre los mismos a modo de megaarco argumental.
Es de suponer que, en breve, tengamos noticias sobre sus planes para conquistar el mundo, muahahahaha …